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05.

EVALUACIÓN DEL PERIODISMO Y CONFIANZA EN LOS MEDIOS

​DATOS DESTACADOS

  • Los hombres continúan evaluando peor el desempeño de los medios que las mujeres.

  • Aun cuando los jóvenes mejoran su evaluación del periodismo y los medios respecto de 2025, siguen mostrando menores niveles de confianza en las noticias.

  • Quienes se ubican más cerca de la derecha política tienden a otorgar evaluaciones más positivas al desempeño de los medios, expresan mayores niveles de confianza en las noticias y describen al periodismo en términos más favorables que quienes se identifican con posiciones de izquierda.

  • Las audiencias de nivel socioeconómico alto mantienen una evaluación más crítica de los medios, pero al mismo tiempo son quienes más valoran la importancia institucional del periodismo para una democracia saludable.

  • Las personas que expresan mayores niveles de confianza en las noticias tienden a reportar menores niveles de evitación informativa.

  • La confianza relativa hacia instituciones tradicionales —en comparación con los medios de comunicación nacionales— es menor entre las audiencias jóvenes.

  • La orientación política de las audiencias genera diferencias en la confianza relativa hacia medios e instituciones.

  • La credibilidad en medios de comunicación específicos divide a las audiencias según nivel socioeconómico.

  • La credibilidad en los medios varía según la edad, con patrones diferenciados por marca. Mega, Diario Financiero, Canal 13, Radio Bío Bío, El Mercurio, Emol, Las Últimas Noticias, Radio Agricultura, La Tercera, La Segunda, Publimetro, La Cuarta, Radio Infinita y El Líbero son evaluados como más creíbles por las personas que se autoposicionan más cerca de la derecha. Entre las personas que se ubican más cerca de la izquierda, medios como El Desconcierto, Ciper, El Mostrador, The Clinic y medios ciudadanos, tienden a ser evaluados como más creíbles.

  • Quienes tienen un consumo de noticias predominantemente activo son quienes más perciben la presencia de noticias falsas en los medios, por sobre quienes presentan un consumo predominantemente pasivo o mixto.

  • TikTok y Facebook son las principales plataformas sociales donde las audiencias perciben más comúnmente encontrar noticias falsas.

  • La alta percepción de noticias falsas es mayor entre personas de izquierda y de mayor edad.

  • A mayor percepción de presencia de noticias falsas en los medios, mayor es la tendencia a evitar intencionalmente las noticias.

Se mantiene la baja evaluación del periodismo

Aunque la mayoría de la población le asigna una alta relevancia al rol del periodismo en la democracia (76,8%), persiste una brecha importante entre la importancia que se le atribuye y la evaluación de su desempeño, con niveles de desconfianza que continúan siendo elevados. En efecto, la evaluación que las audiencias hacen sobre el desempeño concreto del periodismo en Chile continúa siendo mayoritariamente negativa. En 2026, el ecosistema informativo recibe una nota promedio de 3,6 en una escala de 1 a 7. Al desglosar esta evaluación, un 44% califica el desempeño del periodismo y los medios como pobre, un 24,1% lo considera regular, y solo un 31,9% lo evalúa de forma positiva.

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La evaluación negativa del periodismo se refleja también en los atributos asociados a los medios. Solo tres de cada 10 personas manifiestan confianza en las noticias (33%), consideran que los medios son precisos (27,3%), confiables (29,8%) o creíbles (31,4%).

Por el contrario, un 59% considera que los medios son sesgados y un 52,6% que son injustos.

Las diferencias en la evaluación del periodismo según género se mantienen, pero se vuelven más tenues

En promedio, los hombres continúan evaluando peor el desempeño de los medios que las mujeres (3,40 frente a 3,69) y presentan niveles más bajos de confianza en las noticias. Esta tendencia se replica en dimensiones como precisión, confiabilidad, credibilidad, imparcialidad y justicia, aunque no configuran contrastes tan pronunciados como en mediciones previas.

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Los jóvenes mejoran su evaluación de los medios, aunque siguen confiando menos en las noticias

Los datos muestran un cambio relevante respecto de la tendencia observada en 2025 en torno a la evaluación del periodismo y los medios según la edad de los encuestados. Si el año anterior los menores de 30 años aparecían como el grupo más crítico frente al periodismo y los medios en Chile, en esta medición son quienes entregan una evaluación más favorable en varios de los aspectos analizados. Esta mejora se observa especialmente en la evaluación general
del periodismo y los medios, así como en la percepción de que los medios son precisos, confiables, creíbles, imparciales y justos.


El cambio se produce no solo por una mejor evaluación de las audiencias jóvenes, sino también porque las valoraciones de los grupos de mayor edad tienden a disminuir en varios de estos indicadores. De este modo, la brecha entre jóvenes y adultos se reconfigura: los menores de 30 años dejan de aparecer como el segmento más crítico y pasan a mostrar una mirada comparativamente más positiva sobre el desempeño de los medios.


Sin embargo, esta mejora no se replica en la confianza en las noticias. En este indicador, el patrón se mantiene más cercano al observado en mediciones previas, donde las personas jóvenes siguen mostrando menores niveles de confianza que los grupos de mayor edad.

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La evaluación del periodismo sigue marcada por diferencias ideológicas

La orientación política de las audiencias continúa influyendo de manera significativa en la forma en que se evalúa el periodismo y los medios de comunicación en Chile: quienes se ubican más cerca de la derecha tienden a otorgar evaluaciones más positivas al desempeño de los medios, expresan mayores niveles de confianza en las noticias y describen al periodismo en términos más favorables que quienes se identifican con posiciones de izquierda.
Esta diferencia se aprecia de manera consistente en aspectos como precisión, confiabilidad y credibilidad, así como en la percepción general del desempeño de los medios.


Sin embargo, esta evaluación más favorable no se traduce en una mayor valoración del rol democrático del periodismo. Al igual que en 2025, son las audiencias más cercanas a la izquierda las que atribuyen mayor importancia al periodismo y a los medios para la existencia de democracias saludables, aun cuando su evaluación de desempeño de esos mismos medios sea considerablemente más baja.

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La evaluación del periodismo es similar entre la capital y las regiones

La evaluación del periodismo en Chile presenta diferencias acotadas según zona geográfica de residencia. En efecto, los resultados muestran que quienes viven en la capital y quienes residen en regiones tienden a evaluarlo de manera
bastante similar.


En términos generales, ambos grupos otorgan una alta importancia al periodismo y los medios para la existencia de democracias saludables, pero mantienen una evaluación más moderada respecto de su desempeño concreto.


Las brechas son algo más visibles en la percepción de justicia por parte de los medios, donde las audiencias de regiones tienden a ser levemente más críticas. Al comparar zonas urbanas y rurales, el patrón también muestra diferencias limitadas. Las personas que viven en zonas urbanas tienden a valorar más la importancia del periodismo para la existencia de democracias saludables, mientras que quienes viven en zonas rurales muestran una evaluación algo más favorable del desempeño general del periodismo y de algunos atributos de los medios.

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Las audiencias de NSE alto mantienen una evaluación más crítica de los medios

Los resultados sobre la evaluación del periodismo y los medios según nivel socioeconómico muestran una separación entre la evaluación del funcionamiento cotidiano del periodismo y el reconocimiento de su valor institucional: las personas de nivel socioeconómico alto tienden a evaluar de manera más crítica el desempeño del periodismo y los medios en Chile.


Esta mirada más exigente, sin embargo, convive con una mayor valoración del papel institucional de la profesión. Las personas de nivel socioeconómico alto son quienes atribuyen más importancia al periodismo y los medios para la existencia de democracias saludables, mientras que esta valoración disminuye progresivamente en los grupos de NSE medio y bajo.

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La evitación de noticias disminuye entre quienes confían más en ellas

En línea con lo observado en 2024 y 2025, la confianza que las audiencias depositan en las noticias sigue estando estrechamente vinculada a su disposición  a exponerse a ellas. Más específicamente, quienes expresan mayores niveles de confianza en las noticias son también quienes reportan menores niveles de evitación, mientras que entre quienes desconfían más de las noticias la distancia frente al consumo informativo sigue siendo más marcada.

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La confianza relativa sigue favoreciendo al periodista individual, los medios regionales y los medios ciudadanos por sobre los medios nacionales

Al igual que en 2025, los medios de comunicación nacionales vuelven a ocupar una posición intermedia en términos de confianza relativa en el ecosistema informativo e institucional. En una escala de 1 a 7, donde 1 representa menos confianza que en los medios nacionales y 7 más confianza, los resultados muestran que estos no se ubican ni entre los actores más confiables ni entre los menos confiables.

En esta edición, el periodista individual vuelve a concentrar los mayores niveles de confianza relativa: un 51,4% declara confiar más en él que en los medios nacionales. Le siguen las policías (46,6%), los medios regionales (43,7%) y los medios ciudadanos (41,4%). Estos resultados sugieren que la confianza ciudadana parece desplazarse hacia figuras o actores percibidos como más directos, próximos o conectados con realidades territoriales específicas.


En el extremo opuesto, los actores que despiertan menos confianza relativa que los medios nacionales son, con distancia, los partidos políticos, el Congreso y, especialmente, los influencers o creadores de contenido.


Estas diferencias también presentan variaciones según características sociodemográficas. La confianza en medios regionales es significativamente más alta en regiones. Asimismo, la confianza en el periodista individual es especialmente alta entre las mujeres. En términos etarios, los resultados muestran un cambio respecto a la medición anterior: aunque la confianza en el periodista individual se mantiene alta en todos los grupos, es comparativamente
más baja entre los menores de 30 años y tiende a ser más alta en los grupos de mayor edad.


A su vez, las audiencias jóvenes muestran niveles de desconfianza relativamente mayores hacia instituciones como el gobierno, los partidos políticos, las policías y la Iglesia —en comparación con los medios de comunicación— que los tramos etarios mayores. Finalmente, la confianza relativa en influencers y creadores de contenido tiende a igualarse entre los distintos grupos etarios.


Es importante considerar que, dado que se trata de una medida de confianza relativa, cambios en la evaluación de instituciones como el gobierno, la Iglesia, las policías o los influencers podrían alterar el orden entre grupos etarios, incluso si la percepción sobre los medios se mantiene relativamente estable. En el caso de los influencers, el hecho de que la confianza relativa se iguale podría también reflejar una normalización de su presencia en el ecosistema informativo.

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La orientación política genera diferencias en la confianza relativa hacia medios e instituciones

La orientación política de las audiencias continúa influyendo en la confianza relativa que se otorga a los medios de comunicación nacionales en comparación a otros actores. En términos generales, las audiencias de derecha tienden a mostrar mayores niveles de confianza relativa —en comparación con los medios— hacia instituciones tradicionales como las Fuerzas Armadas, las policías y la Iglesia, así como también hacia el gobierno, los partidos políticos, los tribunales de justicia y el Congreso. A esto se suma que los influencers y creadores de contenido también alcanzan niveles relativamente más altos de confianza relativa en este grupo.

En contraste, las audiencias más cercanas a la izquierda política tienden a otorgar mayor confianza relativa al periodista individual y a los medios ciudadanos que a los medios nacionales

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Radio Bío Bío y Ciper continúan encabezando el ranking de credibilidad percibida

Mientras que los datos muestran una evaluación más bien moderada de las marcas mediáticas por parte de las audiencias chilenas, la credibilidad se concentra en un grupo relativamente reducido de medios.


En una escala de 1 a 7 —donde 1 significa “nada creíble” y 7 “muy creíble”— ninguna marca supera la barrera del 5, aunque Radio Bío Bío (4,73) y Ciper (4,5) vuelven a ubicarse con claridad en la parte más alta del ranking.


Les siguen CNN Chile, Radio Cooperativa, Diario Financiero y Radio ADN, todos con promedios sobre 4 y niveles de credibilidad comparativamente más altos que el resto de los medios evaluados.


En un nivel intermedio se ubican El Mostrador, Chilevisión y Canal 13, junto con los medios ciudadanos, mientras que, en el extremo inferior del ranking, las audiencias continúan asignando menores niveles de credibilidad a fuentes no periodísticas —como políticos e influencers— y a algunos medios escritos como La Cuarta, La Segunda, El Líbero y Las Últimas Noticias, cuyos promedios se ubican consistentemente por debajo del resto.

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La credibilidad de los medios divide a las audiencias según nivel socioeconómico

La credibilidad de las marcas mediáticas no se distribuye de manera uniforme entre las audiencias, sino que muestra una segmentación clara según nivel socioeconómico. En los sectores de nivel socioeconómico alto, la confianza se concentra en medios con perfiles más especializados o de información dura —como Ciper, Diario Financiero, El Mercurio, La Tercera, Emol, El Mostrador, El Dínamo y El Desconcierto— junto con radios informativas como Radio Bío Bío, Radio Cooperativa, Radio Infinita y Radio Futuro. En estos casos, la credibilidad disminuye de manera sistemática a medida que baja el nivel socioeconómico.


En los segmentos medios y bajos ocurre lo contrario. La mayor credibilidad se desplaza hacia medios de mayor alcance masivo, especialmente la televisión abierta —Mega y Chilevisión—, Radio Agricultura y hacia marcas de prensa popular como La Cuarta y Las Últimas Noticias, así como hacia fuentes no periodísticas —como políticos e influencers— y los medios ciudadanos.

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La credibilidad varía según la edad, con patrones diferenciados por marca

La percepción de credibilidad de las marcas mediáticas presenta diferencias según edad, pero no sigue un patrón único. En varios medios —como Radio Bío Bío, Radio Cooperativa, Ciper, El Mercurio, Diario Financiero, Mega, Emol y El Mostrador— los niveles más altos de credibilidad se concentran en los grupos de mayor edad.


En el caso de las fuentes no periodísticas —como políticos e influencers— se mantiene el patrón observado en 2025: son las audiencias más jóvenes quienes les atribuyen mayores niveles de credibilidad. Una tendencia similar se observa en el caso de The Clinic, que también alcanza mejores evaluaciones entre los grupos de menor edad.
En contraste, radios como Futuro, ADN e Infinita, junto con los medios ciudadanos, obtienen niveles de credibilidad más altos en los tramos etarios intermedios.

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La orientación política sigue influyendo en la credibilidad otorgada a los medios informativos

Los resultados reflejan que la orientación política de las audiencias continúa siendo un factor relevante en la evaluación de la credibilidad de los medios informativos en Chile. En términos generales, se observa que varias marcas reciben mayores niveles de credibilidad entre quienes se ubican más cerca de la derecha, mientras que otras son mejor evaluadas por quienes se posicionan hacia la izquierda.


Entre las personas que se ubican más cerca de la derecha, los medios que reciben mayores niveles de credibilidad son Mega, Diario Financiero, Canal 13, Radio Bío Bío, El Mercurio, Emol, Las Últimas Noticias, Radio Agricultura, La Tercera, La Segunda, Publimetro, La Cuarta, Radio Infinita y El Líbero. En contraste, medios como El Desconcierto, Ciper, El Mostrador, The Clinic y medios ciudadanos, tienden a recibir mejores evaluaciones entre quienes se
ubican más hacia la izquierda.


Algunas marcas, sin embargo, muestran patrones menos lineales, como CNN Chile, TVN, Chilevisión, Radio ADN, Radio Cooperativa, Radio Futuro y El Dínamo, evidenciando una confianza más transversal entre personas con diferentes orientaciones políticas. Respecto a las fuentes no periodísticas, como políticos e influencers, a diferencia de 2025 donde su credibilidad se acentuaba en los extremos políticos, este año esta se transversaliza, independiente de la orientación política de las audiencias.

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La confianza en las marcas mediáticas se traduce en un mayor uso informativo

Los resultados muestran, al igual que en mediciones anteriores, que la credibilidad percibida no solo funciona como una evaluación abstracta de los medios, sino que también se expresa en las prácticas de consumo declaradas
de las audiencias.


En todas las marcas analizadas, quienes otorgan mayores niveles de credibilidad a un medio tienden también a consumir noticias con mayor frecuencia a través de esa misma marca, lo cual sugiere que la confianza sigue siendo un recurso clave para sostener la relación entre medios y audiencias.

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Las audiencias perciben que las noticias falsas son comunes en los medios de comunicación en Chile

Los resultados dan cuenta de una percepción extendida de desinformación entre las audiencias chilenas, donde, a su juicio, la presencia de noticias falsas no aparece como un fenómeno aislado o excepcional, sino como un problema que una parte importante de ellas asocia al funcionamiento cotidiano del ecosistema mediático nacional.

En efecto, los datos muestran una alta percepción de presencia de noticias falsas en los medios de comunicación en Chile. Más de la mitad de las personas encuestadas —un 55,5%— considera que este fenómeno es muy común, y dentro de ese grupo, un 23% lo califica como extremadamente común. En contraste, solo un 23,2% estima que la circulación de noticias falsas en los medios es baja.

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Específicamente, las audiencias en Chile perciben que es habitual encontrar noticias falsas en diversas plataformas. En particular, identifican a las redes sociales como los espacios donde es más común encontrar noticias falsas (42,9%), seguidas por la televisión (28,2%) y los medios escritos (26,4%). Por su parte, destaca la baja asociación que realizan las audiencias entre la radio y la presencia de noticias falsas (5,11%).

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TikTok y Facebook: las redes sociales donde las audiencias dicen encontrar más comúnmente noticias falsas

Al consultar a las personas encuestadas en qué plataforma social consideran que es más común encontrar noticias falsas, el resultado es claro: TikTok (30,3%) y Facebook (28,9%) concentran en conjunto el 59,2% de las menciones. En contraste, X e Instagram aparecen bastante más distanciadas, con valores cercanos al 13% cada una.

Este patrón se acentúa en algunos grupos específicos. Específicamente, la percepción de que las noticias falsas circulan principalmente en TikTok y Facebook es más alta entre las personas de nivel socioeconómico bajo, donde alcanza un 65,3%, y entre las mujeres, con un 62,4%.

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La percepción de noticias falsas no se relaciona con un mayor consumo informativo, pero sí con una mayor evitación

Los resultados muestran una relación ambivalente entre la percepción de noticias falsas y el vínculo de las audiencias con las noticias. Por una parte, la percepción de presencia de noticias falsas en los medios no se asocia necesariamente con una mayor frecuencia de consumo informativo. Sin embargo, al considerar el tipo de acceso a las noticias, los datos muestran que quienes tienen un consumo predominantemente activo son quienes más perciben la presencia de noticias falsas en los medios, por sobre quienes presentan un consumo predominantemente pasivo o mixto.

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Por otra parte, la percepción de noticias falsas sí se asocia con una mayor evitación informativa: mientras más común se considera su presencia en los medios, mayor es también la tendencia a evitar intencionalmente las noticias. En este sentido, la desinformación parece operar en una doble dirección. Puede coexistir con una relación más intensa con la información pública, pero también alimentar el cansancio, la desconfianza y la selectividad dentro del ecosistema noticioso.

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La alta percepción de noticias falsas es mayor entre personas de izquierda y de mayor edad

​Los resultados muestran que la percepción de presencia de noticias falsas en los medios de comunicación es transversal entre distintos grupos de la población. No se observan diferencias importantes según género, nivel socioeconómico, zona geográfica o localidad, donde la proporción de personas con alta percepción de noticias falsas en los medios se mantiene en torno al promedio general.


Sin embargo, sí aparecen diferencias más claras según edad y orientación política. La percepción de noticias falsas es menor entre los jóvenes de 18 a 29 años y aumenta en los grupos de mayor edad, alcanzando su nivel más alto entre
las personas de 60 años o más. Asimismo, quienes se identifican más cercanos a la izquierda política perciben en mayor medida la presencia de noticias falsas en los medios, que quienes se ubican en el centro o la derecha política.

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